No todo es Covid-19

En esta época de confinamiento el COVID-19 se ha vuelto el culpable de todos nuestros problemas pasados, presentes y futuros. Si bien es cierto que causó la crisis de muchas de nuestras pequeñas, medinas y algunas de las grandes empresas del país; en muchos casos y no pocos solo agudizo la crisis que ya venían padeciendo nuestros empresarios.

Veamos algunas cifras de la Superintendencia de Sociedades para poner en contexto la situación de las empresas antes del Covid-19:

A la fecha, hay un total de 2.788 procesos de insolvencia en todo el país, entre solicitudes, liquidaciones y reorganizaciones.

Durante todo lo corrido de este año, se ha presentado un total de 219 solicitudes de insolvencia,174 para iniciar procesos de reorganización y 45 para proceder a liquidación. Las solicitudes registradas durante ese periodo disminuyeron un 14 por ciento comparado con el año anterior, donde se presentaron 250. Estas peticiones de insolvencia durante el curso del año se ubicaron principalmente en Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Cali.

Al inicio de la crisis, entre abril y mayo, la Superintendencia de Sociedades recibió solicitudes de 68 empresas, cuatro de esas solicitudes se hicieron usando el decreto legislativo 560 del 15 de abril que se expidió para permitir un proceso exprés a firmas afectadas directamente por la crisis que originó la emergencia sanitaria y cuyas causas pueden atribuirse directamente a la pandemia generada por el Covid-19. Seguramente veremos este número crecer y superar las cifras del año pasado como resultado de las restricciones necesarias que se impusieron por el gobierno.

Sin embargo, un gran número de empresas ya venían padeciendo síntomas de crisis internas que fueron exacerbadas por el confinamiento obligatorio,  nuestro trabajo es identificar las causas de esos síntomas para encontrar la verdadera recuperación que la empresa necesita, porque, aunque pase la pandemia nuestras empresas no se recuperaran con la misma vacuna.

Las causas más comunes de una crisis empresarial pueden ser causadas dentro de los mismos procesos que ejecutan, como una pobre gerencia o falta de interés en el negocio, un inadecuado control financiero, mala administración del capital de trabajo, costos altos, problemas de mercadeo, overtrading (procesos de expansión muy rápidos), inercia y confusión empresarial, baja productividad, adquisiciones, fuentes de financiamiento inapropiadas, etc.

Las causas externas, son más comunes, cambios en la demanda del mercado, competencia o movimientos adversos de los precios como es el caso de los commodities.

El hecho es que la iliquidez que conlleva a las crisis empresariales son el resultado de un cumulo de situaciones que deben ser resueltas de manera específica para poder generar transformaciones efectivas, y de esta manera salvaguardar el tejido empresarial de nuestra economía.

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