Opciones para el futuro

Lo único que tenemos claro como comunidad global es que no hemos afrontado una situación de esta magnitud antes, en muchos escenarios lo han tratado de comparar con pandemias pasadas, guerras o la crisis de 2008 pero esto no se parece a ninguna de ella por varias razones. Primero frente a pandemias pasadas la realidad es que hemos tratado enfermedades muchísimas más letales que el COVID 19 (Gripa Española 1918 – 1919; 40 – 50 millines de muertos, Gripa porcina 2009 – 2010; 200 mil muertos, , Gripa de  Hong Kong 1968 – 1970; 1 millon de muertos) pero en ningún momento habíamos estado tan interconectados como lo estamos ahora donde todos nos consideramos en mayor o menos medida “ciudadanos de mundo”, una realidad donde el contagio de una población a se desborda a otra afectando los procesos de producción y el empleo global con un impacto casi inmediato. En segundo lugar, aun en tiempos de guerras no habíamos visto un alto económico casi completo, donde el problema inicial no es el suministro sino la demanda, lo que si podemos tener claro es que los patrones de consumo no volverán a ser lo mismos porque estamos encontrando alternativas que antes simplemente no hubiéramos podido imaginar como por ejemple educación virtual, teletrabajo de empresas completa, Finalmente, la crisis del 2008 fue un golpe directo al sector financiero que llevo a una crisis crediticia lo cual efectivamente freno el consumo, dicho eso, esta circunstancia no genero un pánico sistémico en el consumidor ni para las economías de manera  por falta de confianza de los hogares

Dicho esto, el comportamiento de las recesiones la podemos tipificar en tres grandes fenómenos.

  1. La V

Se contiene el virus en el Q2 del 2020 y las economías globales se restablecen a finales del año con una afectación al PIB global entre el -1,5% y -3%. Este escenario sigue siendo el favorito de los gobiernos que están abogado por reabrir las economías lo antes posible, pero dado la curva de contagio de EE. UU y Europa mantener la esperanza de este escenario es cada vez esta mas lejano. La respuesta de las economías desarrolladas fue lenta y al ver la fragilidad del sistema de salud, la confianza del consumidor se verá profundamente afectada, haciendo esto una posibilidad irreal par la amenaza social del común. 

  1. La U 

Hay una segunda ola del virus después que las cuarentenas se levanten y la recuperación económica da inicio a principios del 2021 con una afectación al PIB global entre -8 y -13%. Por supuesto esto es una realidad mucho mas cruda, donde el desempleo va a seguir subiendo, la confianza del consumidor no se recupera sino hasta muy avanzado el 2021 pero no a los niveles pre COVID – 19. Este es un escenario que guarda algo de optimismo respecto al consumo basado en los que estamos viendo de la reapertura de China, pero asume que el golpe a nuestros aliando comerciales más grandes EE. UU va a ser largo y que no sabemos como reaccione el mercado dada la diferencia en idiosincrasia entre las dos sociedades.  

  1. La L 

El virus se contiene solo a través de una vacuna de suministro global, el PIB global se queda en la parte baja de la curva como el nuevo “normal” y como tal las ayudas gubernamentales no generan el efecto esperando y por lo tanto no se restablece la industria en el futuro visible, sosteniendo la tasa de desempleo en el nivel histórico que a penas estamos comenzando a ver. Este es un ciclo que solo hemos vivido durante la gran depresión de principios del ciclo pasado, reconociendo que las condiciones actuales de interconexión y el rescate económico pueden mitigar el riesgo de esta compleja realidad.

La problemática que estos potenciales escenarios van a generar será muy diferente para las economías emergentes y las desarrolladas dado que nuestros medios de producción y la estructura del tejido empresarial no son comparables. Por supuesto que como consecuencia de la profundidad del comercio entre estas economías y nosotros el impacto de esta pandemia sobre ellos va a repercutir de manera directa sobre nosotros, dicho esto, las prioridades y la capacidad de respuesta deben reconocer una diferencia esencial y es que en Latino América las Pymes generan casi 80% del empleo total. 

Esta particularidad que nos pone de presenta de manera clara donde debe estar nuestra prioridad de sostén económico, necesitamos salvaguardar las Pymes como medio de producción y empleo a largo plazo ya que ninguna medida gubernamental va a poder remplazar la máquina de producción que estas empresas han generado y gestionando. Somos países de empresas familiares que ahora mas que nunca necesitamos cuidar, ellas son la manera más rápida de mejorar el rendimiento económico y cambiar la curva descendente nuestro PIB.

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