Para Avianca detener sus actividades no es una opción

Las aerolíneas hacen parte de los sectores más afectados en lo que va del año por la emergencia sanitaria. Esto a causa de la drástica caída en el tráfico de pasajeros por riesgo de contagios y a la disminución en las exportaciones, viéndose obligados a realizar menos vuelos, a cancelar algunas rutas e incluso a tener parte de sus activos estacionados.

Para Avianca Holding S.A celebrar sus 100 años no ha sido nada fácil, debido a que tenía previsto efectuar para el 2020 un plan para aumentar su caja y disminuir el endeudamiento que le dejó una antigua restructuración. No obstante, con la llegada de la pandemia y en vista del cese de sus operaciones tuvo la necesidad de acogerse voluntariamente a través del código de Bancarrota de los EE. UU. (Chapter 11) en un proceso de reorganización que llevará 18 meses y se hará bajo la figura de debtor-in-possesion DIP financing. El financiamiento DIP se usó para facilitar la reorganización de la compañía dentro del proceso de reorganización, al permitirle reunir capital para financiar sus operaciones dándole prioridad sobre la deuda existente, y otros reclamos.

Esta solicitud por parte de Avianca al tribunal de los EEUU, tiene como propósito el apoyo para la preservación de la empresa, la protección de sus empleados, proveedores, socios y a la conectividad aérea. Por este motivo la compañía decidió tomar un préstamo por un valor de 2.000 millones dólares, estructurado en dos tramos para respaldar las operaciones de la compañía y ejecutar su plan de ajustes organizacionales. En el Tramo A Senior Garantizado participan más de 100 financistas y tiene un valor total de 1.3 mil millones de dólares. Este total incluye 880 millones de dólares en recursos frescos (590 millones provistos por nuevos inversionistas institucionales y 290 millones por los tenedores de una mayoría de los bonos senior), además de 408 millones de dólares entre refinanciamiento de deuda preexistente y financiamiento de ciertas adquisiciones. En este Tramo puede participar el gobierno colombiano con hasta 240 millones de dólares en un financiamiento puente. Por su parte, el Tramo B subordinado garantizado tiene un valor de 722 millones de dólares.

El 5 de octubre, esta solicitud fue aprobada por un tribunal de quiebras de Nueva York para ayudar a la aerolínea a salir de su proceso de reestructuración bajo el Capítulo 11.

El gobierno de Colombia, con el propósito de ayudar a esta empresa ha dado su aval para hacer un préstamo de hasta 360 millones de dólares, recursos que serían sacados del comité de administración del Fondo de Mitigación de Emergencias, FOME. Esto provocó una gran controversia a nivel Nacional, en el que se recalcan estos puntos:

  1. Si es posible utilizar los recursos del FOME y si se deberían extender estas ayudas a otras aerolíneas nacionales.
  2. Si el gobierno llegara a otorgar el préstamo a Avianca esto implicaría una presión sobre las finanzas del estado ya que este necesitaría vender activos para financiar al FOME ya que de allí se sacarían los recursos.
  3. Si las garantías son suficientes para cumplir con el reintegro del dinero.

El Estado Colombiano estaría ante el tribunal como un acreedor prioritario y la garantía seria de la empresa de Life Miles.

El Tribunal Mayor de Cundinamarca tomó la decisión de congelar el préstamo a Avianca por parte del Gobierno de Colombia, el cual fue apelado por la aerolínea y actualmente Avianca viene negociando con su sindicato un acuerdo que contempla, entre otras cosas, una reducción durante cuatro años del 15 por ciento del salario mensual de los más de 1.200 pilotos de la aerolínea para salir de la crisis y dar tranquilidad laboral por los próximos cuatro años.

Por su parte la compañía se mantiene a flote y comenzó a restablecer gradualmente sus operaciones después de que se levantaron las medidas de aislamiento que rigieron en Colombia y otros países de América Latina en donde opera, con grandes expectativas para fortalecer sus procesos y su recuperación, reajustando su tamaño, reactivando sus rutas y creando nuevas alianzas para continuar con sus actividades.

En el caso de las aerolíneas latinoamericanas que actualmente están en Capítulo 11, es decir Avianca, LATAM y Grupo Aeroméxico, están buscando financiamientos DIP por casi cinco mil millones de dólares.

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