Recuperarse de la crisis

Ahora que la mayoría de las restricciones del confinamiento se han levantado y cuando la mayoría de las empresas han iniciado su actividad, es cuando nos preguntamos cómo y cuándo nos recuperamos de la crisis. Para algunas empresas las ayudas del gobierno nunca llegaron, para otras fueron insuficientes y otras tal vez vieron una oportunidad en la crisis y salieron fortalecidas.

La realidad es que el país enfrenta un profundo reto en la recuperación empresarial, según las Cámaras de Comercio del país en la primera semana de junio del 2020 el 96% de las empresas tuvieron una caída en sus ventas y el 82% de las empresas formales podrían subsistir uno a dos meses con sus propios recursos. Según dicho informe el impacto será mayor en las microempresas y pymes por su peso en la estructura empresarial del país y el impacto será muy diferente según el sector, siendo los más afectados el comercio, los hoteles y restaurantes, donde alrededor de un millón y medio de empresas de este sector cerrarán en los próximos meses.

No todas las empresas se recobrarán de esta coyuntura, para tener una estrategia de recuperación exitosa deben eliminarse las dificultades financieras, reversarse las causas de la caída, superar la resistencia de todas las partes involucradas, superar las restricciones que pueda haber internamente dentro de la firma y en muchas situaciones superar características poco atractivas del sector donde se desarrolla la empresa.

Por todas estas circunstancias es que los expertos en recuperación empresarial y los empresarios debemos hacer una evaluación de viabilidad de las oportunidades que tiene la empresa de recuperarse de acuerdo con los efectos conjuntos de varios factores.

Como hemos dicho en otros blogs, no todas las causas son por el COVID, usualmente es un cumulo de problemáticas las que han llevado al fracaso y cada una de ellas requiere de diferentes estrategias para corregirlas. Dicho eso, no son las estrategias requeridas las que determinan la viabilidad de recuperación sino la naturaleza de las causas subyacentes. Empresas que su crisis proviene de una debilidad operacional o administrativa o aquellas que sufren de una deuda mal concebida en financiamientos anteriores son más fáciles de recuperar que aquellas que su crisis proviene de una debilidad competitiva o aquellas con competidores con menores costos que les permiten vender a precios más baratos.

La profundidad del proceso de transformación necesario para la recuperación está en función del estado en que la empresa se encontraba cuando llego la crisis y las causas de esta. Por ejemplo, que la empresa haya venido generando perdidas antes de la pandemia no implica necesariamente que no pueda salir de la crisis, asegurando y priorizando una buena estrategia de supervivencia con financiamiento de corto plazo y con estrategias cómo reingeniería de procesos y reenfocarse en productos y mercados. La severidad depende de si la empresa puede operar por encima de su punto de equilibrio o si será necesario implementar medidas adicionales como estrategias de reducción de costos, ya que estas acciones pueden ser inadecuadas para llevarla de nuevo a un punto de estabilidad.

Las características de la industria pueden favorecer la recuperación o no, la perspectiva de la industria en que opera la empresa incluye el tamaño y el crecimiento. Así mismo la importancia de la tasa de crecimiento está basada en la premisa que el uso de la caja es proporcional a la tasa de crecimiento del mercado. Cuando las ventas crecen, las estrategias de inversión también, cuando estas decrecen será necesario reducir activos, costos y reenfocar el mercado y los productos.

Si el producto es poco diferenciado y muy sensible al precio es más difícil la recuperación. Si el mercado está altamente segmentado la recuperación será más fácil ya que habrá diferentes preferencias del consumidor y una baja tasa de cambio tecnológica también la favorecerá ya que altas tasas requerirán mayores recursos financieros para llevar a la empresa a ser competitiva.

Y por último, otro factor para tener en cuenta es la estructura de costo/precio ya que determina si se debe enfocar primero en una estrategia de recuperación de corto plazo, de reducción de costos o en una estrategia de mejora del mercado o en las dos, que lleve a una rápida mejora de los márgenes de rentabilidad. Si la estructura de costos/precios no permite estas mejoras entonces esto indicará que la recuperación no es posible.

La estructura de precio / costos se deriva del análisis de las interrelaciones de los componentes de los ingresos y costos del estado de perdida y ganancias y de hacer un análisis de sensibilidad de este.

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