¿Cómo conseguir una transformación exitosa?

Conseguir una transformación exitosa depende de cómo se desarrolle una receta adecuada y de su efectiva implementación.  Con la primera se determina qué se debe hacer y con la segunda cómo se debe hacer. Básicamente la receta para lograr la recuperación de una empresa en crisis consta de siete ingredientes sin los cuales no es posible lograrla.

Dichos ingredientes deben estar contenidos en el plan de manejo de crisis y su implementación. Este plan debe abordar los problemas fundamentales que afronta la empresa, tratar las causas subyacentes de la crisis en lugar de los síntomas y ser tan amplio y suficientemente profundo en su alcance para resolver los problemas claves.

Uno de los desafíos más grandes que tiene un líder en recuperación empresarial es asegurarse de que el rescate de la empresa esté construido en un plan robusto. Los planes que tratan de abarcar cada problema en particular, sin importar si es pequeño o grande, fallarán al malgastar recursos limitados en resolver asuntos que no son críticos en la supervivencia de la empresa.

La clave está en enfocarse en resolver los problemas que amenazan la vida de la empresa. Una estrategia de recuperación que está basada en síntomas puede que en un principio mejore algunos aspectos y, posiblemente, se piense que la compañía puede salir adelante. Sin embargo, en el largo plazo, deben resolverse las verdaderas causas de la crisis. Esto conlleva a cambios radicales a través de un plan de recuperación con una visión holística y drástica; el peor peligro es hacer muy poco muy tarde.

Los ingredientes esenciales de un plan de crisis son:

  1. Estabilizar la crisis
  2. Liderazgo
  3. Soporte de los accionistas y demás partes interesadas
  4. Enfoque estratégico
  5. Cambio organizacional
  6. Mejoras en los procesos críticos
  7. Reestructuración financiera

Se requieren acciones significativas en cada una de estas siete áreas, ya que al no tomar medidas en alguna de ellas puede hacer fracasar el plan en una empresa.

Pensamos que estabilizar la crisis debe ir en primer lugar pues juega un papel muy importante en la recuperación, dado que permite asegurar el corto plazo y abrir oportunidades para el mediano y largo plazo. Es necesario tomar el control, asegurar el manejo del efectivo y tomar las primeras medidas de reducción de costos, como salir de activos innecesarios, hacer algunas reducciones de personal y asegurar el financiamiento de corto plazo.

El segundo ingrediente es fortalecer el liderazgo de la empresa y aquí posiblemente habrá que pensar en cambios en la alta administración, incluso cambiar el CEO. Generalmente, cuando una empresa fracasa es porque ha perdido su liderazgo.

El tercer ingrediente comprende el rol crítico que juegan los accionistas y demás partes interesadas en la recuperación de la compañía. Por esto, la importancia de reconciliar sus necesidades y restablecer la confianza, usualmente perdida en tiempos de crisis, a través de una buena comunicación.

Los siguientes tres ingredientes se refieren a la naturaleza del negocio. Las organizaciones exitosas están basadas en desarrollar una estrategia viable, después en alinearla e integrarla con una apropiada estructura organizacional y por último en tener unos procesos de negocios efectivos. Aquí juegan medidas como: Redefinir el negocio, enfocar el producto, hacer cambios estructurales, construir nuevas capacidades en la organización, mejorar los sistemas de información, de calidad, de ventas y mercadeo, etc.

El ingrediente final abarca el prerrequisito de haber establecido una base financiera y un apropiado financiamiento para la recuperación. De todas maneras, una reestructuración financiera que incluya nuevos fondos o reestructuración de la deuda, no podrá tener éxito si los otros seis ingredientes claves no se tratan conjuntamente.

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